"Océano de Soles"

quizás, les has impuesto tú, la premisa, la regencia de que es absolutamente necesario brillar en sus organizaciones para que tú puedas mantener la tuya.  ¿Me sigues?

                 - Sí, creo que sí…pero ¿temor? ¿por qué habrían de temerme?.

            -Probablemete esa es la imagen que les has impreso. Es lo que les haces sentir, como cuando un papá llega y  te dice de pronto, sin explicaciones lógicas: ¡ya no más juegos, a estudiar, o es hora de dormir! y él, te habla con esa voz ronca,  que tú sabes que va en serio,  que si no haces lo que te corresponde para el momento,  no es que te priven de la tele o paseos, o cualquier otra cosa que te guste sino que tu desobediencia es una rebeldía sin causa que no justifica una acción diferente, que vas a generar una especie de desorden tan caótico que todos colisionarían en  el intento de correspondencia y/o acercamiento.  Luego,  vendría un espacio.  Un hueco negro. Un vacío.

                  Yo, por mi parte, te respeto, sol, pero no te temo, y tampoco comparto tu orden.  Mi profundidad es oscura y eso me permite ver el sol y mi sombra, tu sombra y mi escasa forma de luz, la espuma y las volteretas del tiempo.

                -¿Qué quieres decir, que mi regencia ha estipulado e impuesto estereotipos para otros que es lo que los hace ejercer un rol determinado, pero al mismo tiempo los mantiene a cierta distancia porque no quieren sen obligados a ejecutar, y dónde queda entonces, el supuesto libre albedrío al que están concatenadas las fuerzas si todo juega un rol exacto?.

                  -Sí a eso me refiero.  Por ahí, empieza mi incredulidad en cualquier tipo de orden dentro de un desorden, sol.

                  -Bueno…tú sabes, a mí me pusieron aquí.  Me engendraron en alguna matriz y luego empezaron a educar a mis átomos..  Se basaron en la idea de retroalimentación de la constante energética de una estrella mientras no implosiona  y empezaron a ejecutar variables y conceptos para mí.  Planearon esquemas y me dieron unas clasesitas por allá arriba, diciéndome que este universo era finito, que la energía de todo lo existente no se crea ni se destruye nunca, sólo se transforma. Para ello hicieron acuse de recibo de la premias establecida en la Tierra por Einstein, lo cual me llevó hasta E=mc2.  Pero, yo mismo me he custionado esto, oceáno de azules.  Es

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