"Campos De Acción"

Sábado, Septiembre 3, 2016

    Tomar parte en un suceso, ser un líder, tomar el almirantazgo a favor o a desfavor de una causa o de una circunstancia, no sólo requiere de visión, sino de acción equilibrada, consuetudinaria, constante, se impone cierta capacidad de direccionabilidad sin extremar acciones servilistas sino espacios que generen amplificación y otorguen a una mayoría, o al colectivo que rige.n un bienestar cercano a lo presumible de dicha circunstancia. Aquí nos estamos refiriendo a los ámbitos, micro económicos, espirituales, a los de soslayo y frente en términos de medicina, sea alopática o no tan “alopática” para redundar en la expresión, medio artísticos, creativos, idiomáticos y en fin, pare usted de contar. Pero, para ser más exactos sería bueno aclarar que en temas económicos, lo cual sustenta el resto de los protocolos, y ahínca a la masa del poder, en cualquiera de sus estado en desequilibrio, cuando éste se vuelve amorfo, debemos reconocer que ni comunismo ni capitalismo dan el pego al cien por cien hacia el “pueblo” que lo sustenta a ellos. El sistema funciona bajo ciertos y predeterminados estándares que han hecho al eslabón ser lo que es, un ecosistema. Si es capitalismo salvaje o comunismo imperante, no da igual, porque el asunto, es dejar vivir a los demás lo mejor que se pueda. Sin embargo, no habrá ningún líder que pueda ir contra esto, pues siempre será un salmón aislado, el cual quedaría fuera de la cadena y entonces, quedaría sumido a la inacción por falta de recursos. Sólo se puede negociar o entrar en estados de negociación entre ambos estadios. Es la causalida mayor, que hasta ahora nos hemos podido aprender y/o manejar. Todos usamos los recursos de otros, todos extraemos piezas fundamentales de algún cajón. La cuestión está es el precio que pagas tú y el que haces pagar al otro por este hecho. Lo mejor que podemos hacer es tratar de que el dinero que pagamos por ciertos bienes pueda llegar de nuevo a casa. Que los recurso que usamos, sobre todo, en casos, de íconos que sustentan la integridad cultural y la “idiosincrasia” de una corriente o de un estructura o país, sean emblema y sustento de envergadura para ese pueblo, para esa gente que trabaja con sus manos, que podamos, de alguna forma ser depositarios, de nuevo, de estas amalgamas y retornar a su entes directo el sonido de lo compuesto, cercanos o afiliados a lo que representa. No existe redención, o liberación si has de pasar por una tirantes o estrechez tubular. El dolor es la causa de un origen, conocido o desconocido, que debemos aprender a manejar hasta el fin de un término, sabiendo o no su condicionamiento primigenio. El dolor no se libera como dolor, pues seguiría siendo dolor, por eso no es redimible. Lo muerto está muerto, y el “vivo al bollo”, por ahí se dice. Así, que en términos de ejercer acciones siempre jalas hacia dos lados, siempre esparces algo hacia el lado negativo, y lo otro se expresa hacia el lado positivo. La cuestión, pues está en liberar el origen negativo de la cuestión en sí. Es decir, saber cuándo perder menos, cuándo apostar poco, cuando ceñir el entrecejo, y cuándo apadrinar o qué.
     A veces, pues, un líder puede hacer eco, solamente, otras vitorear halo de paz, y mantenerse aquietado; otras veces, desde un máximo centro podrá ejercer acciones determinadas para mover circunstancias, y otras, deberá moverse él en si mismo para activar engranajes. La cuestión no está en máscaras, en benevolencia superficial o en “status” predeterminado sino en el verdadero entendimiento del rol que se ejecuta. La visión, deberá ser siempre beneficiar a un mayor grupo de gente, no quebrantar ni violar los derechos de otros de forma irremediable, no usurpar lo que no es concedido en ley a su mano, y en ser consecuente con el más alto valor de su rol; ser un buen escucha, sabiduría y ejemplo de fertilidad, nutrición, prototipo acerca del manejo del capital sustentable. Concentración, pacificación interior, calidez, respeto hacia los demás y una templada rudeza ante lo macabro de los más vulnerables en cualquiera de las situaciones que represente para poder ser eco de anti-mutilamiento.
Estadios que, primero, debemos interiorizar como individuos, para luego poderlos asumir y expresar. Esto incluye las creencias universales a los que cada uno se acoge, y bajo los preceptos por que resuena su mente. El respeto a la exposición, disertación, debate, complejidad sonora, movilidad y escenografía son el puente para la confiabilidad en uno mismo, así pues, al otro. Lo interiorizado y asumido es una máxima individual que, luego, en virtud, de hechos presentes, pasado o futuros posibles, se erige, y se aglomera en colectivos similares y simétricos para seguir un patrón, que si lo mantiene estable y ascendente, constituye una ganancia trilateral. El respeto es la unicidad.
En ese reto, vamos todos los días.

Yolanda Marín
03/09/2016